lunes, 13 de junio de 2016

APRENDE A CONFIAR EN TUS RELACIONES



1.  DEFINICIÓN DE CONFIANZA


Esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea.


Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida.


2.  ¿DÓNDE ESTÁ LA CONFIANZA EN LA RELACIÓN?

¿En que la otra persona no nos va a fallar?
¿En nosotros mismo?


3. ¿Confianza en la otra persona?

•  La confianza en el otro es necesaria para una relación. Merece la pena aunque nos fallen.

• Peligro de dependencia emocional. “Sin ti muero”

• El otro nos puede fallar, y no existe una regla infalible para evitarlo.

• Respetemos la responsabilidad del otro: si quiere estar con nosotros, no dudemos de su intención.

• Nuestra brújula está en si somos felices con nuestra pareja.


Ejercicio: reparar la desconfianza


•  Cada participante va a pensar durante unos minutos en alguna situación actual o pasada donde haya perdido la confianza en la pareja

• Voluntarios para compartir



3. ¿CÓMO REPARAR LA CONFIANZA ROTA?

Aprendiendo a pedir perdón y hablar de sentimientos

Compensando un error

Demostrando que lo que se dice se cumple

Poniéndote en el lugar de otro

Suprimiendo juicios de valor

Regalando alguna sorpresa


Autora: Clara María Pavón - Psicóloga

THERAPION.COM ES - www.therapion.com/es/


jueves, 18 de junio de 2015

El fracaso es el único camino hacia el éxito

Uno de los principales errores que comenten la mayoría de los seres humanos es ver el éxito o el triunfo como un resultado ajeno al fracaso.


Por el contrario, generalmente las personas tienen un concepto negativo acerca del fracaso; empero existe una gran incógnita ¿Cómo es que existen personas que son exitosas?, ¿habrá alguna diferencia entre las personas que son exitosas y las que no?
Según Maxwell (2008) “la diferencia entre la gente promedio y los triunfadores es el concepto que tienen del fracaso y cómo lo enfrentan”.
En otras palabras lo que Maxwell nos comenta, es el concepto equivocado que tenemos sobre el fracaso haciendo la diferencia entre las personas de éxito y aquellas personas que se auto etiquetan como fracasadas.
El autor comenta que aquellas personas que desisten de alguna meta, objetivo, cierran algún negocio, etc., cual fuere que haya sido su situación. Es porque no estuvieron preparados para enfrentar el fracaso.
Es por ello que es muy importante irnos relacionando adecuadamente con el fracaso, en vez de temerle, hay que irlo conociendo, esperarlo incluso, o hacernos su amigo. Hacer del fracaso nuestro amigo, una especie de puente o trampolín que nos llevara al éxito.
Es importante ir cambiando nuestro concepto y percepción acerca del fracaso.
“Las personas se están preparando para el éxito cuando deberían estarse preparando para el fracaso. Fracasar es mucho más común que triunfar; la pobreza está más generalizada que la riqueza; y la desilusión es más normal que los logros”. -J. WALLACE HAMILTON
En la escuela, en la familia, con los amigos, incluso en el trabajo; pareciera ser que nos preparan hacia un camino: Triunfar.
Pero ¿Cómo llega el éxito? ¿Con la formación académica y profesional? No lo creo. ¿Con la experiencia? No lo creo. ¿Con el dinero? Tampoco lo creo.
Siguiendo la directriz del autor, el éxito llega cuando nos preparamos para fracasar, convertirnos en alumnos del fracaso, para aprender de él y convertirlo en victoria. Cada fracaso, convertirlo en un trampolín hacia el éxito.
Esto implica que cuando tengamos una idea de algo, y dicho proyecto lo llevemos a cabo, conforme se vaya avanzando, irán presentándose problemas, y debemos gustosamente aceptarlos, estudiarlos y resolverlos para evolucionar e ir saltando a pasos agigantados hacia el éxito. Claro está que no es nada fácil, sin embargo aquella gente de éxito que triunfo y salió adelante, fue porque estuvieron preparados para fracasar e ir solucionando cada problema que se les iba presentando.
No cabe duda que cada problema, trae una enseñanza; la cual debemos identificar para poder continuar.
Siempre habrá problemas, y debemos prepararnos para esperarlos gustosamente y poderlos conquistar y convertirlos en victorias.
Referencia
Maxwell John C. (2008). EL LADO POSITIVO DEL FRACASO. Ed. Caribe. EUA.
Sobre el autor:
El autor de este artículo es Oscar Miguel Figueroa Romero: Licenciado en Psicología, Maestro en Educación, Diplomado en Educación. Certificado en intervención individual para víctimas de violencia intrafamiliar.

Si me equivoco ¿tan mal estoy?

El presente articulo es continuacion sobre la parte I, 
"Si me equivoco ¿tan tonto soy?" 

A continuación le comparto una historia que narra Maxwell, expuesta en su libro titulado EL LADO POSITIVO DEL FRACASO.


“Al comienzo de su carrera, Erma Bombeck tuvo que transitar por un camino lleno de dificultades. A edad temprana ya se sentía atraída por el periodismo. Su primer trabajo, cuando era una adolescente, fue escribir obituarios en el Journal-Herald de Dayton. Cuando salió del colegio y quiso ingresar a la Universidad de Ohio, un consejero estudiantil le dijo: «Olvídese de ser escritora». Ella rechazó ese consejo. Más tarde se pasó a la Universidad de Dayton donde en 1949 se graduó en inglés. Poco después empezó a trabajar como escritora para la columna de defunciones de la página femenina. Ese año, la adversidad golpeó su vida personal. Al contraer matrimonio, uno de sus más grandes deseos era ser madre. Pero para su tristeza, los médicos le anunciaron que no podría tener hijos. ¿La hizo eso darse por vencida y considerarse una fracasada? No. Ella y su esposo exploraron la posibilidad de la adopción y adoptaron una niñita. Dos años más tarde, una sorprendida Erma descubrió que estaba embarazada. Pero eso le trajo aún mayores dificultades. En cuatro años tuvo cuatro embarazos pero sólo dos de los bebés sobrevivieron. En 1964, Erma logró convencer al editor de un pequeño periódico de un barrio, el Kettering-Oakwood Times, que le publicara una columna humorística semanal. No obstante la cantidad insignificante de tres dólares que le pagaban por artículo, esto la mantuvo. Aquella columna le abrió otra puerta. Al año siguiente le ofrecieron la oportunidad de escribir una columna tres veces a la semana para su antiguo empleador, el]ournal-Herald de Dayton. En 1967, su columna aparecía en más de novecientos periódicos en toda la nación. Erma escribió su columna humorística por algo más de treinta años. Durante ese tiempo, publicó quince libros, fue reconocida como una de las veinticinco mujeres más influyentes de Estados Unidos, aparecía frecuentemente en el programa de televisión Buenos días, América, apareció en la cubierta de la revista Time, recibió innumerables honores (como la Medalla al mérito de la Sociedad Americana del Cáncer), y fue distinguida con quince doctorados honorarios”.
Es común que observemos a personas de éxito, y nos deslumbremos con sus vidas y posesiones materiales “mira que carro tan bonito, mira que gran empresa, que ropa tan fina trae” y buscamos explicaciones como “ha de ser hijo de personas de mucho dinero, ha de tener mucha suerte, o quizás anda metido en malos negocios”.
“A todos los grandes hombres de éxito se les han dado múltiples razones para creer que han sido unos fracasados. Pero, a pesar de eso, han perseverado. Maxwell (2008)”.
Cuando éramos más pequeños, y no sabíamos caminar, y nos caíamos y llorábamos, lo seguíamos intentando, hasta que gracias a esos errores, aprendimos a caminar.
Cuando éramos más pequeños y estábamos dormidos en camita, y nos caíamos, sin lugar a duda nos lastimábamos, llorábamos, pero esas dificultades, nos ayudaron y ahora de grandes, muy difícilmente nos caemos de la cama mientras dormimos.
¿Por qué si de niños no nos importaban tanto los golpes de la vida, y a pesar del dolor, lo seguíamos intentando hasta que lo lográbamos, ahora de adultos es diferente?
Ahora de adultos tenemos más potencialidades, experiencia, conocimiento, entonces ¿Qué sucede? ¿Por qué otras personas si pueden?
Amigo lector, me despido, dejando estas preguntas abiertas para su reflexión.
REFERENCIAS
Maxwell John C. (2008). EL LADO POSITIVO DEL FRACASO. Ed. Caribe. EUA.
El autor de este artículo es Oscar Miguel Figueroa Romero: Licenciado en Psicología, Maestro en Educación, Diplomado en Educación. Certificado en intervención individual para víctimas de violencia intrafamiliar.

Si me equivoco ¿tan tonto soy?

El presente articulo trata sobre los errores o fallas que cometemos en la vida y de como las enfocamos equivocadamente gracias a creencias limitantes que se han generado a lo largo de la vida.


“Mucha gente lucha con sentimientos de fracaso, que son los pensamientos de duda más dañinos. En el corazón de estas dudas y sentimientos hay una pregunta central: ¿Soy un fracasado? Y ese es un problema porque yo creo que es casi imposible que una persona crea que es un fracasado y al mismo tiempo luche por salir adelante (Maxwell 2008)”.
En definitiva los seres humanos necesitamos des-aprender
muchas creencias limitantes que vienen desde la niñez, por mencionar un ejemplo, cuando usted estimado lector era niño, intentaba hacer cosas, muchas cosas que sobrepasaban sus capacidades como por ejemplo subir escaleras gateando, y es probable que sus padres le dijeran “no!!!, ven para acá, es peligroso!; esto con el ánimo de protegerlo de algún resbalón o caída que pudiera ser crítico. Sin lugar a duda esto produjo inseguridad en nosotros. Intentamos explorar, hacer algo nuevo, arriesgado y se nos limitó con la intención de protegernos, sin embargo al mismo tiempo se nos fue produciendo miedos e inseguridades que no entendíamos de niños y así fuimos creciendo hasta el punto en el que ahora como adultos, y queremos intentar algo y sentimos que no podemos, o en su defecto, nos hemos animado y las cosas no salen como parecen (nos enfrentamos al riesgo/fracaso) y dentro de muchas cosas solemos decirnos no lo debí haber hecho.
Es bueno que los padres cuiden a sus hijos de peligros, pero deben hacerlo enseñándoles al mismo tiempo a enfrentar el riesgo, los peligros de la vida. Guiar a los hijos para que ellos aprendan a resolver problemas, dotándolos de herramientas que muchas veces pueden ser, el conocimiento, las experiencias, aprender de los errores, etc., infundiéndoles en todo momento seguridad y valores.
Es sumamente importante des-aprender creencias limitantes que vienen desde la niñez, que muchas de ellas le dicen que usted no puede, que usted es un tonto, un fracasado, que usted nunca llegara a ser alguien en la vida, que por eso le pasa lo que le pasa, etc, etc, y etc.
¿Cómo puede usted comenzar a des-aprender creencias limitantes que vienen a lo largo de su vida? Therapion Consulting, es una empresa que brinda atención psicológica online, y cuenta con profesionales licenciados en psicología, con amplia experiencia, donde usted puede recibir la atención que necesite.
Imagínese usted estimado lector, como lo dice parte de la cita de Maxwell al inicio de este escrito “es casi imposible que una persona crea que es un fracasado y al mismo tiempo luche por salir adelante”.
Inmediatamente viene a mi mente ¿Cuántas personas intentan, luchan, emprenden, proyectos, iniciativas, implementan estrategias nuevas, y no ven resultados esperados y se sienten fracasados, que fallaron? ¿o mejor aún, que todo ello lo hayan intentado, con muchos miedos e inseguridades?
Si usted no logra desprenderse, o des-aprender aquellas creencias limitantes, muy difícilmente podrá adoptar un nuevo enfoque que le permita ver la vida de manera diferente, que le permita reaccionar y enfrentar problemas, ver las fallas, como un proceso de aprendizaje y de mejora continua mas no como una sentencia resolutiva que le indique que usted es un fracasado.
Si usted falla, no es fracasado, simplemente está en un proceso de crecimiento, y para llegar a la cima, necesita irse perfeccionando. Los errores, las fallas, son retroalimentaciones y blancos que usted debe destruir ¿Cómo? Encontrando soluciones y llevando acciones estratégicas diferentes para superarlos y seguir avanzando.
El error fue el resultado de una acción específica (de un
proceso) y para corregir ese error, hay que modificar esa acción por otra y medir u observar el resultado.
El autor de este artículo es Oscar Miguel Figueroa Romero: Licenciado en Psicología, Maestro en Educación, Diplomado en Educación. Certificado en intervención individual para víctimas de violencia intrafamiliar.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Psicoterapia individual: sobre los tratamientos

El articulo presenta ejemplos sobre como se trabaja en consulta psicologica.

¿Cuánto duran los tratamientos psicológicos?

Generalmente la modalidad de terapia individual breve dura de 6 a 12 sesiones, una vez por semana. Cada sesión dura poco menos de una hora, hay ocasiones que se extiende un poco más, o se acorta.

Por otra parte las terapias a largo plazo como por ejemplo la psicoanalítica, pueden durar de meses a años en terapia.

¿Cómo se trabaja en una sesión psicológica?

Hay una gran diversidad de estrategias, formatos y teorías para trabajar en una sesión psicológica. Dependiendo del marco teórico del psicólogo, así como del estado o problema del paciente, generalmente se trabaja de la siguiente manera:

En la primera sesión, se toman los datos generales del paciente como nombre, edad, fecha de nacimiento, domicilio, teléfono, etc., el paciente expone el motivo por el cual consulta. El terapeuta guía al paciente para que elabore un objetivo o meta terapéutica. Por ejemplo, si el motivo de consulta de x paciente es: que es infeliz, que no se siente pleno, que ve la vida negativamente. El objetivo o meta terapéutica puede ser: sentirse bien para vivir la vida positivamente.

Pese a que la vida trae consigo problemas, el objetivo no indica que se olvidara de los problemas o que los hará a un lado, sino más bien, incrementar su autoestima, su fortaleza interior, aprender de cada experiencia para superarse como ser humano. Esto producirá nuevas formas de pensamientos, emociones y conductas, este paciente del ejemplo, vivirá la vida de forma diferente, de manera más adaptada. Cabe señalar que esto es un ejemplo a muy grandes rasgos.

Una vez elaborado el objetivo o meta terapéutica, el psicólogo aplicara las técnicas, métodos y estrategias para ayudarle al paciente a solucionar su problema.

En la segunda sesión y posteriores se da tratamiento al paciente y una vez que se haya alcanzado la meta u objetivo, se da de alta al paciente.

¿Funciona o da resultado la terapia psicológica vía internet?

Con base a la experiencia de mi trabajo, he observado que en mis pacientes ha habido cambios de conducta, cambios en su manera de pensar y de sentir, cambios en su percepción. Muchos de ellos me expresan verbalmente que les hace de mucho bien estar en terapia, otros que su vida está cambiando positivamente, otros que están mucho mejor de cómo estaban antes de recibir tratamiento.

Lo anterior aunado a mis registros y mediciones con base a escalas, me indica que si funciona la terapia individual en línea. Cabe señalar que no funciona para todos los padecimientos, problemas o trastornos psicológicos, pero para los más comunes como depresión, ansiedad, problemas de pareja, dificultades en la toma de decisiones, estrés y celos.

Referencias

Feixas Guillem, Miró Teresa. (1993). Aproximaciones a la psicoterapia. Una introducción a los tratamientos psicológicos. Ed Paidós. Barcelona.

Codosero Medrano Angeles. Que es la psicología y la psicoterapia. Extraído el 23 de Mayo del 2012 de: http://www.portalpsicologico.org/articulos-psicologia-psicoanalisis/que-es-la-psicologia-y-la-psicoterapia.html



El autor de este artículo es Oscar Miguel Figueroa Romero:   Licenciado en Psicología, Maestro en Educación, Diplomado en Educación.

El psicólogo Oscar Miguel Figueroa Romero forma parte del equipo del sitio Therapion.com el cual ofrece servicios de terapia online.

www.therapion.com/es

domingo, 27 de octubre de 2013

Psicólogo Online Gratis


Es frecuente encontrarse en las redes sociales y foros de internautas con personas que buscan una terapia psicológica gratis. ¿La encontrarán? 

En este artículo extraemos conclusiones sobre la existencia (o no) de terapias psicológicas gratuitas en la red. También reflexionamos sobre el valor del dinero y la conveniencia de pagar por un servicio de psicología para mejorar la eficacia del mismo.

Para saber más: www.therapion.com/es



Hemos realizado una investigación en la web y hemos extraído las siguientes conclusiones:

1) No existen terapias gratuitas en la red, y mucho menos profesionales. Lo único que puedes encontrar es una primera consulta gratuita, una opción razonable para que el cliente valore si desea o no iniciar esa terapia.

2) En un caso encontré un servicio de terapia gratuito. Cuando entré en la página me di cuenta de que no era tal. Se trataba de unos documentos que podías descargar para seguir un proceso de auto-ayuda.

3) Otro portal me sorprendió por ofrecer asesoramiento gratuito de manos de un profesional. Al investigar un poco me generó muy poca confianza. Primero trataba a sus pacientes como “amigos”, algo que no debe confundirse y es además contraproducente para un proceso terapéutico. En cualquier caso se trataba de respuestas a consultas y no de una terapia a tiempo real. Observé que la misma cuenta de correo electrónico se utilizaba en otra página que decía también ofrecer consultas gratuitas y que no era nada clara acerca de los profesionales que estaban detrás. En estos casos, el cliente debe recabar datos acerca del profesional, cómo su número de colegiado, de manera que pueda obtener ciertas garantías del servicio que va a obtener.

4) Algunas personas, sin ser psicólogos, se ofrecen a realizar terapias gratuitas. ¿Te pondrías en sus manos para algo tan importante como tu salud mental?

5) En algunos casos existen servicios en universidades y centros de enseñanza que ofrecen terapias sin coste o muy económicas. Este servicio lo realizan estudiantes que aún no tienen la preparación y/o experiencia necesaria para afrontar un proceso terapéutico. En cualquier caso, estos servicios son locales y presenciales, y no he encontrado ninguno que se realice a través de internet.

Numerosos estudios  han encontrado una relación positiva entre el precio de la terapia y su eficacia. La explicación está en el mayor grado de compromiso que la persona tiene cuando está invirtiendo su dinero. Al pagar por un servicio el cliente se responsabiliza de su decisión, que toma de manera consciente para mejorar su vida. El dinero en sí no es bueno ni malo, gastamos en aquellas cosas o servicios que nos parecen más importantes en nuestra vida, a veces de forma inconsciente. Por ejemplo, podemos gastar mucho dinero en alcohol o en adquirir nuevas prendas cuando tenemos el armario lleno, y sin embargo tener muchas reticencias a la hora de invertir en un servicio que nos va a ayudar a vivir una vida más plena. Además, las personas tendemos a minusvalorar aquello que nos ofrecen de forma gratuita.

Es cierto que las dificultades económicas ponen a las personas en una situación muy vulnerable, un círculo vicioso que se retroalimenta. A mayores dificultades económicas, mayores problemas psicológicos que se agravan por no poder pagar una terapia. Sin embargo actualmente existen terapias que son muy asequibles, como las que se ofertan en Therapion.com, y no por ello son menos eficaces. Si existe una verdadera necesidad, en la mayor parte de los casos el precio de la terapia se consigue fácilmente sacrificando un gasto extra. Cada persona tiene que valorar cuáles son sus prioridades.

 ¿Cuánto pagarías por ser feliz?

Sobre la autora: Clara María Pavón es psicóloga y está especializada en Psicología Clínica y de la Salud y en Terapia Gestalt. Combina su consulta presencial con terapias a través de internet.


martes, 18 de junio de 2013

El pensamiento se piensa a si mismo

El pensamiento se piensa a si mismo


El artículo propone el pensamiento como una realidad autónoma, independiente de las personas y reflexiona acerca del papel de la tecnología en la conciencia actual.

Para saber más

El fenómeno del pensamiento intruso es un buen punto de partida para comprender el pensamiento como una actividad externa, ajena al control de las personas.

Imaginemos a alguien que va caminando por la calle, viendo la televisión, manejando una moto o desarmando una bomba, cuando “de la nada” surge una idea o una serie de ideas articuladas. 

Para ilustrar esto mejor pensemos en una canción que se ha quedado “pegada” en la memoria y se cruza a lo largo del día. Estar escuchando la canción dentro de la cabeza no es el resultado de una intención o una decisión.

Esto no ocurre solo con canciones, puede tratarse de cualquier pensamiento en cualquier circunstancia. Pensado hasta acá no parece tener demasiadas implicaciones. Pero es diferente cuando se considera el carácter intrusivo de TODO el Pensamiento.

¿Todo el Pensamiento? ¿Acaso no hay alguna forma de control sobre lo que pensamos? En principio se diría que sí, puesto que esa es la impresión inmediata que cada persona experimenta en su individualidad. Cada quien se piensa dueño de sus pensamientos, jefe y señor al interior de su cabeza. Incluso todas las personas guardan para sí “secretos” que no quieren contar a nadie y estas impresiones son muy ciertas al ser pensadas desde “dentro”: desde el ego.

Pero lo asombroso es que todo pensamiento hace parte de algo “ya pensado”. 

Ejemplo: 

una persona en sus ratos libres y en secreto planea asaltar un banco, pero este pensamiento de -asaltar un banco- ya ha sido pensado por muchas otras personas en otras circunstancias desde que existen sistemas de almacenaje como los bancos y probablemente está siendo pensado en este momento por muchas personas en el mundo. 

Además otras ideas se suceden en círculos a cada idea. La idea de no contarlo a nadie también ya ha sido pensada al pensar en un robo. (La necesidad de mantener en secreto el asalto se desprende lógicamente del pensamiento del asalto). 

Lo importante de esto es comprender que el pensamiento y la serie de ideas que en él se contienen ya existía “fuera” del individuo aunque sea la primera vez que es pensado en cada sujeto particular.

Más aún, todas las ideas imaginables acerca de cómo robar un banco ya son estudiadas por cualquier agencia de seguridad de bancos a diario.

Entonces ¿Quién piensa? Retomando el ejemplo del sujeto que planea asaltar un banco ¿Quién es el autor del pensamiento que en él se desarrolla? 

Dado que rastrear el comienzo lógico de un pensamiento puede remontarnos a los orígenes mismos de la historia, tal esfuerzo resultaría inútil. Solo rastrear los antecedentes del pensamiento de “robar” ya nos llevaría (por poco) a Moisés y los diez mandamientos.

El Pensamiento aparece entonces inmemorable. 

Desde el punto de vista del ego un individuo puede decir “se me acaba de ocurrir” algo nuevo, experimentando lo ocurrido como una revelación: un Eureka de Arquímedes, una epifanía.

“ La presencia epifánica significaba que una verdad, un aspecto de la profundidad del ser, puede que incluso una divinidad, se hacía presente, y esto significaba también abrirse y revelarse a sí misma a una persona humana o una comunidad. Esta presencia era, así, una visita, una intrusión en la esfera humana, un ser introducido por la realidad que se manifestaba por sí misma y por tanto ser alterado por ello”. Dice Giegerich en “La función de la televisión y el problema del alma”.

Tradicionalmente se puede atribuir el origen del pensamiento a una revelación proveniente de un ente superior que habita en un nivel más allá de nuestra percepción cotidiana. 
Se puede recordar la anunciación de la virgen como un antecedente formal que explique la aparición repentina de algo en la mente o explicarlo como un estado de posesión espiritual donde un daimon ha susurrado algo al oído del sujeto y lo ha convertido así en un iluminado, un elegido cuya misión ahora es llevar a cabo una misión (ejecutar y desarrollar el pensamiento ocurrido). 

“El hecho de que a menudo tales experiencias fueran expresadas con imágenes de unión sexual (como, por ejemplo, en el misticismo), y a veces incluso con imágenes del resultado de un embarazo (por ejemplo, el dios griego Zeus teniendo hijos con muchos muchos seres humanos), muestra que tal presencia implicaba también una germinación o, usando una palabra más psicológica: una iniciación. Una epifanía era siempre una llamada a aquellos que la experimentaban para ser iniciados en el significado interior del aspecto de la realidad que se había manifestado”. (Giegerich).

La causa o proveniencia del pensamiento se atribuye a un ente que depende del espíritu de la época al cual pertenece, de forma inevitable, cada individuo.

Es legítimo que una persona atribuya el origen de un pensamiento revelador a quien sea. Incluso se puede establecer toda una jerarquía con niveles y estratos o dimensiones definiendo el origen o proveniencia de los pensamientos a partir de ángeles, arcángeles, dioses etc.

Lo constante es que un pensamiento se alimenta a sí mismo. Aunque dicha conexión parezca invisible para el sujeto que ha tenido la “revelación”. 

Pensamos aunque no lo sepamos y no siempre sabemos lo que pensamos. El pensamiento es el origen del pensamiento.
“Son los mismos pensamientos los que se piensan a sí mismos, una especie de noésis noéseós [el pensamiento que se piensa a sí mismo, en la expresión de Aristóteles en su Metafísica]”. (Giegerich).

El transcurso de los pensamientos es lógico, este es el discurrir del logos en la historia que permite reconocer las ideas de un pensador enmarcadas en una época. 

Cuando se mira la tecnología por ejemplo es relativamente fácil identificar el desarrollo lógico del pensamiento. La pintura se convierte en fotografía que se convierte en cine y luego en televisión que se convierte en videojuego que se convierte en Atari que se convierte en Nintendo que se convierte en Sega que se convierte en Supernintendo que se convierte en Wi.

Visto desde el punto de vista del sujeto, cuando el pensamiento se descarrila o es incoherente, los psicólogos y psiquiatras comienzan a sospechar de esto como un síntoma patológico. 

Si el pensamiento es lógico y se piensa a sí mismo ¿Dónde quedan las personas y todo su estilo propio, su autonomía y libre albedrío? Precisamente esto es lo más inquietante para el ego… Para el pensamiento las personas resultan irrelevantes, secundarias. 

Si un ladrón se encuentra diseñando su próximo robo bancario y muere de un disparo en la cabeza, el pensamiento del robo bancario no muere, sencillamente encontrará otro cerebro donde pensarse a sí mismo e iniciará el proceso desde cualquier punto variando solo de acuerdo a las características propias del sujeto y del banco a robar. Por más ladrones que maten, el pensamiento del robo no morirá. (Hierba mala nunca muere) dice el refrán.

Es difícil para el individuo aceptar que todo cuando ha pensado en su vida no es nuevo ni lo será desde el punto de vista del pensamiento. Una de las formas de no aceptación de esto más comunes consiste en menospreciar el pensamiento como una función torpe y lenta que el ser humano ha desarrollado y que no alcanza la pureza del sentimiento, la intuición o la emoción.

Sin embargo las palabras que parecen sustituir la manera en que el individuo es consciente como: sentimiento, emoción, iluminación… son conceptos del pensamiento también. 

La tecnología, el alma de nuestro tiempo, invita a abandonar el pensamiento para seguir en cambio otras opciones de conciencia que implican un esfuerzo menor: las sucesiones de imágenes de la televisión, con su cambio permanente y continuo. La navegación intuitiva y viso-espacial de WWW que implica también un fluido rápido de páginas, ventanas, iconos y datos con información inmediata, carentes por completo de toda reflexión. 

Incluso ya se puede ver esto en muchos de los gurúes de hoy quienes invitan a sus seguidores a abandonar los pensamientos de una vez por todas para entregarse a "vivir en el presente”, de manera sensorial, como lo único que tiene existencia real, inmediata, fácil de seguir, a solo un clic de distancia.


Sobre el autor: 

Pablo Espinel Casasbuenas es psicólogo en Therapion.com  

Bio: Psicólogo de la Universidad de la Sabana. Bogotá, Col. Diplomado en familia, contexto y adolescencia. Cursando actualmente un Magister en Filosofía en la Universidad de los Andes (Colombia).